Puedes hacer tu empresa escalable
Ser pequeño no es una excusa
Por Adrián Rojas
Se que en el ambiente latinoamericano algunas veces podemos sentirnos pequeños ante las grandes corporaciones. Pero ¿Sabes qué me impresiona de los gigantes de hoy? Que casi todos comenzaron siendo diminutos. A veces, hasta invisibles.
Estaba leyendo el libro “7 Powers” de Hamilton Helmer un experto que ha liderado más de 200 grandes proyectos de estrategia empresarial.
Cuenta en su libro que Netflix, por ejemplo, inició enviando DVDs por correo desde un pequeño local en California, mientras Blockbuster era un imperio con miles de tiendas físicas. Y, sin embargo, ¿quién quedó? El que apostó por la visión, por la escalabilidad, y por atreverse a romper el molde.
Hoy quiero hablarte, sabiendo que tal vez eres un emprendedor en Estados Unidos o Latinoamérica. Que sueñas con crecer, pero tal vez, sientes que ser pequeño te limita. Quiero decirte algo, es un sentimiento que muchos hemos tenido en algún momento de nuestra carrera como emprendedores.
Pero, ser pequeño ya no es una excusa.
La diferencia no está en el tamaño, sino en el diseño. La clave está en la forma en que piensas tu negocio. En la manera en que eliges jugar el juego.
Porque ser pequeño es solo una etapa, no una condena.
Escalar comienza en la mente
Chris Anderson dice: “No midas tu éxito por el tamaño de tu oficina, sino por el tamaño de tu impacto.”
En 2003, Netflix era solo una buena idea bien ejecutada, pero sabía que el negocio de DVDs tenía fecha de caducidad. Lo que hicieron fue prepararse para el futuro. Apostaron por el streaming cuando todavía era algo a incierto.
¿El resultado?: Una empresa que vale más que muchas naciones. ¿Y tú? ¿Estás diseñando tu empresa para escalar o solo para sobrevivir?
La escalabilidad es uno de los mayores objetivos que puedes perseguir.
Escalar no es vender más. Es aumentar la forma en que impactas el mercado sin que tus costos crezcan al mismo ritmo. Es multiplicarte sin ahogarte. Es diseñar tu empresa desde el inicio como si supieras que vas a crecer.
¿Quieres ejemplos?
Rappi empezó como un servicio de entregas en Bogotá. Hoy está en más de nueve países. ¿Cómo lo logró?: Pensando en grande. Crearon un ecosistema digital que crece solo. Y lo más importante; lo diseñaron para escalar desde el principio.
Platzi, una plataforma de educación online creada por dos latinos, esta no creció por accidente. Escaló porque entendieron que un curso virtual, puede cambiar miles de vidas si lo haces bien.
Y si quieres algo más cercano, piensa en esa venta de tacos que gracias a la pandemia y al asesoramiento del hijo joven, ahora toma pedidos por WhatsApp, cobra con código QR y entrega a domicilio. Eso también es escalar.
¿Qué necesitas para escalar?
“La estrategia más poderosa no es la más brillante, sino la que tiene sostenibilidad en el tiempo.” Dice, Hamilton Helmer, autor de 7 Powers.
Escalar requiere visión, pero también estructura. Necesitas sistemas, procesos y una mentalidad que no tenga miedo al éxito, ni al crecimiento.
Escalar no es hacer más cosas. Es hacer lo que mejor sabes hacer, pero alcanzando a más personas sin autodestruirte en el intento.
El enemigo silencioso siempre será tu propia mente.
Hay una vocecita que te dice: “No puedes competir con los grandes.” Y esa voz te miente. Porque los grandes no nacieron grandes. Nacieron decididos.
En el 2014 yo era un capacitador de empresas, al igual que muchos en mi país. La verdad no me iba mal, pero sentía la necesidad de escalar. Tenía ya unos 10 años de ser formador de coaches para una empresa certificadora de Estados Unidos y no solo había aprendido mucho de coaching, sino que ya acumulaba unas 2,000 horas de experiencia. Así que decidí escribir mi propio curso, con la esperanza de venderlo. Esa fue la primera prueba. Alguien muy cercano con quien hacía negocios en ese tiempo, me dijo que mejor no lo intentara porque yo no tenía un nombre, que era muy pequeño para competir con los famosos. Me costó dejar de pensar en ese mensaje tan negativo, aunque me parecía ser muy real y razonable. Pude haber desistido, pero gracias a mi fe y confianza en Dios, me propuse terminar el curso.
Posteriormente logré que un organismo de Suiza, llamado en ese entonces International Association of PNL and Coaching, organización que hoy lleva otro nombre, aprobara y acreditara mi curso.
Así que decidí inicar una Escuela de Coaching que nació con el nombre de Instituto Empodérate Líder. En ese entonces quise ir más allá, quizá los jóvenes que lean esto no lo van a entender, pues hoy estudiar mediante plataformas como Zoom es muy común, sin embargo, en ese entonces esa compañía no existía, así que decidí yo mismo crear mi Sitio Web, aprendí como instalar y configurar una plataforma virtual de Moodle y buscar una plataforma adecuada de estudio grupal en vivo mediante reuniones online.
Por fin todo estaba listo, pero otro amigo me dijo que yo estaba loco, que Latinoamérica no estaba preparada para ese tipo de metodología.
De hecho, la resistencia que sentía era tan fuerte, que decidí empezar fuera Costa Rica hacia otros países y no fue hasta un año después que comencé a vender en mi país. Al 2019, solo 5 años después había graduado a más de 500 coaches en todo latinoamérica, El Caribe y Estados Unidos, lideres empresariales, universitarios y del sector público, tengo en mi lista de graduados personas de muchas profesiones y disciplinas distintas, y el negoció pasó a llamarse Empowered Leader Institute operando desde Arizona.
Hoy ya casi a mi 65 años, sigo intentando escalar en un tiempo diferente, tal vez más enfocado en aportar a las empresas puequeñas y medianas, sigo dando clases en un College en California, soy el CEO de Catalyst System Consulting y recientemente he sido invitado a dirigir como CEO una empresa en California llamada Integrity Bussiness Solutions, todo esto empieza a pasar cuando mi mete estaba oyendo la vocecita del “retiro”.
“El verdadero riesgo no es equivocarte. Es quedarte pequeño para siempre.” — Reed Hastings, fundador de Netflix
Claves para escalar desde hoy
Quiero compartirte cinco claves vitales para que puedas escalar, sea que tengas una venta de tacos, un servicio de entrega de documentos o un negocio mediano.
1. Aprende de tecnología: No pongas de excusa la edad, es indispensable actualizarse constantemente.
2. Automatiza procesos: Nunca en la historia había habido tantos recursos de bajo costo para automatizar los procesos.
3. Haz alianzas inteligentes: No te creas grande cuando eres pequeño, nadie puede escalar solo, así que escala y ayuda a otros a escalar.
4. No vendas un producto, vende valor: La gente no quiere comprar un producto, quiere obtener una solución.
5. Educa a tus clientes: un cliente bien informado es un embajador de tu marca.
Ser pequeño no es un obstáculo. Entiéndelo como una oportunidad
Hoy se van todos los complejos. Recientemente adopté una chihuahua mini que es más pequeña que mi zapato, pero tiene una determinación clara, se comporta como todo un Pastor Alemán. Así que te invito a dejar de pensar como un negocio improvisado, que camina día a día sin una estrategia clara, es hora de empezar a verte como una marca con destino.
Tú puedes escalar. Tu impacto puede crecer. Tú puedes diseñar el futuro.
Y si alguien te dice: “Pero tú eres muy pequeño para eso…”
Sonríe, respira profundo, y responde: “Pequeño… por ahora, pero mira mi mente y corazón.”
Piensa en esto: “Los imperios del mañana nacen en las mentes que hoy se niegan a pensar en pequeño.”